COLORÍN COLORADO...
Me he mirado al espejo y me he dado cuenta de que me ha crecido el pelo y estoy algo más delgada... Me encuentro en mi período de readaptación a lo conocido. Nunca pensé que las cosas habituales pudieran llamarme la atención; más bien me había acostumbrado a que cada día estuviera lleno de cosas nuevas y aquí, en España, echo de menos ese "factor sorpresa".
Parece una tontería, pero me descubro a mí misma sorprendida frente a una esponja o a un grifo de agua potable, y es la primera vez en que un vaso de leche con galletas se me antoja como un verdadero lujo...
En verdad, viajar te enseña a volorar lo que tienes e, ineludiblemente, en todo este proceso comparativo subyace la idea de injusticia pues me resulta difícil tomar conciencia de lo distinta que podría haber sido mi vida si hubiese nacido en cualquier otro lugar, tan sólo unos kilómetros más abajo...
He vivido mucho en este mes y medio. Tengo el alma llena de sonrisas, una por cada recuerdo, y ahora es tiempo de digerirlo todo y de filtrar a mi vida todos los nutrientes de esta gran experiencia. Y, para ser eficaz en mi tarea, me he venido cerca del mar, esa masa de agua tan ansiada por los bolivianos que siempre ha sido capaz de hermanarse con mi sentimiento y sostenerme durante los puntos de inflexión de mi trayectoria vital... confío en que una vez más me dé la bienvenida.

