viernes, diciembre 31, 2004

FELIZ AÑO NUEVO


2005




Ojalá vuestros deseos se hagan realidad
en este nuevo año entrante.
Pasad buena noche.
-Un abrazo-

jueves, diciembre 23, 2004

TITIRITERA

Eso es lo que quiero ser de mayor. Lo he descubierto hoy mientras trataba de llegar a la Plaza Mayor sorteando las riadas de gente por las calles de Sol. Es cierto que también admiro mucho a los mimos, pero como yo no sería capaz de estarme quieta ni un segundo creo que no tendría demasiado futuro... así que mañana voy a cambiar mi carta y le voy a pedir a los Reyes una marioneta... ¡o mejor!, la intentaré hacer yo con mis manos para que así empecemos a entendernos bien desde el principio. Y tengo que ponerme a ensayar ya mismo, porque debe ser muy difícil domesticar el alma de un ser, en principio, inanimado... El que me ha inspirado a mí era un esqueleto super gracioso que cantaba un blues asido a un micrófono y que, de vez en cuando, se sentaba a tocar un piano con mucho arte. Todo aquel diminuto escenario parecía un submundo que, de pronto, se me antojó exclusivo y casi real... fue tan mágico.
A partir de esa inspiración me he ido deteniendo en cada tumulto de personas que reían y aplaudían a uno de los muchos artistas errantes que habitan Madrid por estas fechas, y he descubierto el lado bonito de la Navidad: las sonrisas espontáneas de la gente. La fiesta, la alegría en general... toda esa concentración de energía -como explicaba ayer- que, aunque injustificada y esporádica, me ha transmitido felicidad por primera vez en mi vida.

miércoles, diciembre 22, 2004

OHH, BLANCA NAVIDAD

La Navidad, qué curiosa... las calles repletas de gente con peluca, la televisión echando humo por los anuncios de juguetes, los nuevos "amigos invisibles", el frío aterrador en las mejillas, las luces de los árboles, las risas y los llantos familiares, las comilonas, los regalos a última hora, cortilandia, la sorpresa en los ojos de los niños, el gordo tocón, la ropa que nos vamos a poner, las velas, los manteles bordados de papá noeles, los polvorones olvidados en la bandeja, las panderetas, las hipócritas monedas a los pobres -en Navidad, más pobres-, los villancicos versionados, las tarjetas en peligro de extinción, los buenos deseos por parte de gente desconocida...

...y, sobre todo, la conspiración del año nuevo. Eso es lo que me resulta más curioso de todo, el hecho de que la gente esté convencida de que el 1 de enero de 2005 empiece realmente "algo nuevo", algo mejor. Una señora venía diciendo en el autobús: -la verdad es que este año no ha sido nada bueno, una cosa detrás de otra y he tenido muy mala suerte, a ver si llega el 2005-, como si por cambiar el número cambiara también su sino. En verdad, he llegado a pensar que, si de veras algo cambia en la vida de las personas al pasar de año, es a causa de las "buenas vibraciones" que tanto han deseado y que llevan invocando fervorosamente desde meses antes de Nochevieja... porque yo no creo en los milagros ni en las conspiraciones, pero sí en la energía, y basta que una persona se crea que las cosas van a cambiar para que empiecen a ir a mejor... ¡no me digáis que no es curioso!

¡¡Feliz Navidad!!

sábado, diciembre 18, 2004

OBJETOS PERDIDOS

¡Cómo me cabrea perder las cosas! Es algo que, obviamente, no entra en mis planes y me desconcierta muchísimo. Y eso que hoy no ha sido de esas veces en que el susodicho objetivo pasa, sin saber cómo, a otra dimensión, sino que me ha sucedido de la forma más tonta. Estaba sentada esperando el metro, rumiando las conversaciones de una cena surrealista, y me había retirado la bufanda hasta los hombros porque tenía calor. Bueno, pues cuando ya estaba sentada dentro del vagón y el tren se había puesto en marcha he caído en la cuenta de que me faltaba la maldita bufanda -porque mira que las odio, ¿eh?, que conste que hoy la llevaba sólo por curarme el catarro...- Así que nada, allí se ha debido quedar, tirada en el suelo, desamparada y triste. Espero que algún cuello aprovechado sepa llevarla con la misma dignidad que yo... (snif, snif).

martes, diciembre 14, 2004

PEQUEÑOS HABITANTES

Al principio pensé que aún seguía muy dormida (lo cual es habitual), y me froté los ojos. Pero al segundo descubrí que no se trataba de sueño sino de una pequeña y divertida realidad: había, efectivamente, una lagartija en mi mochila. Aunque traté de ir con cuidado, el bichito, asustado, se enredó entre la espiral de mi agenda y se escondió entre unos discos de música y la carpeta. "Pobre indefensa"- pensé, "¿cómo habrá llegado hasta aquí?". El caso es que me parecía inexplicable, pero aproveché su presencia para hacer más soportable la clase de Filosofía Política que hoy, especialmente, me estaba desesperando...
Pensé que sería gracioso soltarla por la clase, pero no quería deshacerme de mi nueva amiga tan pronto, podrían pisarla sin compasión. De modo que la entretuve en la cartera, procurando que pasara un buen rato jugando con los obstáculos y, cuando acabó la clase, la cogí con todo mi cariño y la solté en la calle, donde echó a correr sin creerse demasiado su libertad. Quizás vuelva otro día, quién sabe.

sábado, diciembre 11, 2004

PLANES

Me he vuelto a acostumbrar al grifo de agua corriente, al sabor de la leche con galletas, al calor de la calefacción, a secarme el pelo después de una ducha caliente, a la colonia, al teléfono móvil... en fin, a una serie de lujos que no son sino indicadores de que ya es hora de viajar de nuevo.

lunes, diciembre 06, 2004

CUANDO DUELE RECORDAR...

"El Presidente de Chile, el socialista Ricardo Lagos, encomendó en noviembre de 2003 a una comisión de ocho personas, presidida por el obispo Sergio Valech, la elaboración de un informe sobre las torturas perpetradas de 1973 a 1990, los 17 años de dictadura de Augusto Pinochet. El resultado, tras un año de trabajo, son 646 páginas donde se da cuenta de los más de 800 centros de tortura, técnicas empleadas, el contexto histórico, los testimonios, las consecuencias en la vida de las víctimas y las propuestas de reparación de daños.
A esto se le añade un listado de 659 folios con el nombre y apellidos de las 27.255 víctimas. No aparece el de un solo vergugo, aunque sí se señala con el dedo a los estamentos militar, civil y judicial que colaboraron en la torura por acción u omisión. Los nombres de las víctimas no aparecen asociados a las vejaciones que sufrieron. Nadie tiene por qué saber quién fue electrocutado y quién obligado a comer heces; quién violada por perros adiestrados y quién sufrió simulacros de fusilamiento... Nadie ha de saber qué padre fue forzado a presenciar la tortura de su hijo o qué hijo a contemplar el maltrato a su madre.
[...] Ahora, en la página de Internet http://www.servicios.gov.cl/comision se pueden leer verdades que durante mucho tiempo han permanecido ocultas. [...] El Gobierno va a otorgar una pensión mensual de 144 euros a cada víctima, además de sufragarles la sanidad y la educación."

(Extracto de la página 2 de EL PAÍS del domingo 5 de diciembre de 2004)

La mayoría de las víctimas y de los ciudadanos chilenos están satisfechos con la publicación del informe, sin embargo, casi todos ellos reivindican también la necesidad de sacar a la luz los nombres de los verdugos que perpetraron tales atrocidades. Yo me uno a ellos. Es lo menos que se puede hacer, y tampoco creo que el dinero sirva de mucho a la hora de remendar las heridas, pero he de reconocer que este compromiso con la historia de Chile es un pequeño paso adelante en la reconciliación (utópica) del hombre con el mundo... o, por lo menos, en mis pretensiones al respecto.

jueves, diciembre 02, 2004

RAZANNE, LA BARBIE MUSULMANA
(Para contradicciones, los yankees)


¡Jo! Yo había leído que venía con alfombra para rezar incorporada... ¡qué timo!